Quisquillosa

Con el tiempo, he ido activando un detector del tufillo paternalista que encierran determinadas actitudes, como las que pueden llevar a alguien a esgrimir ese “no seas quisquillosa” o “qué mas te da” cuando lo que se pone en cuestión es el sesgo sexista de los mecanismos de socialización y la contradicción entre el uso que se hace de éstos y el discurso que se traslada.

Todo tiene un coste.

Cuando se activa ese detector, dejo de ser “cool” y resulto hasta pesada. Qué le voy a hacer, si estoy convencida que el fundamentalismo misógino es el que sustenta las diferentes formas de violencia machista contra las mujeres. Y si a demás considero que la erradicación de esta lacra no es algo negociable o intercambiable.

Lo acabo de decir y son los elementos que me delatan. Con frecuencia me da por ser quisquillosa, sobre todo ante la descarada aceptación social de la inercia del propio sistema patriarcal y la desigual valoración de lo que hacen o dicen unos y unas.

Esto viene a cuenta de una conversación que tuve el otro día con un hombre, supuestamente progresista, que utilizaba el lenguaje de una manera tendenciosa, en la que el masculino plural pretendía abarcarlo todo. La regañina me la gané cuando me dio por recordarle que lo que no se nombra no existe, lo que no existe no obtiene un reconocimiento social, y no es susceptible de ser valorado ni cuantificado económicamente.

Es curioso, que la reafirmación de un derecho remueva tanto paternalismo.

Ahora va a resultar que apostar por una convivencia y comportamientos no discriminatorios es una tontería. Porque es evidente que discriminación sexista es lo que ocurre cuando a través del uso que se hace de la lengua, se oculta, se invisibiliza o se minusvalora a la mitad de la población, las mujeres.

    ¿Qué sería de la apostasía sin tantas personas quisquillosas que no se conforman con las inercias y resistencias del sistema sino que exigen que sus nombres sean borrados de los informes estadísticos de la iglesia católica…
    ¿Qué sería de la ateología sin tantas personas quisquillosas que reivindican el ser no-religiosx cmo identidad colectiva?
    ¿Qué sería de los derechos de las personas consumidoras sin tantas quisquillosas que denuncian los abusos y manipulaciones de determinadas marcas?
    ¿Qué sería de los Derechos Humanos sin tantas personas activistas y quisquillosas que denuncian su incumplimiento y el descaro de algunos gobiernos y entidades en ningunearlos continuamente?

Quisquillosa: (según el DRAE)
1.adj. Que se para en pequeñeces o menudencias
2.adj. Demasiado delicado en el trato común.
2.adj. Fácil de agraviarse u ofenderse con pequeña causa o pretexto.

Empezaré a escribir en la pizarra, para que no se me olvide… quisquillosa, quisquillosa y más que quisquillosa quiero ser.

¡Ya está bien de tanto subterfugio misógino!

13 comentarios sobre “Quisquillosa

  • Pingback:la broma | Ráfagas blogactivistas

  • el 26 mayo, 2008 a las 12:02 pm
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    Los cambios llegan de los que somos quisquillosos. Sin el ahondar en esas “menudencias” aun estariamos en el siglo XV. Los quisquillosos movemos el mundo!

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  • el 28 mayo, 2008 a las 11:24 am
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    Carmen, yo lo que entiendo de tu post es algo así como que si uso tu neolingua estoy sosteniendo la violencia de género.

    La cuestión es que lo que reclamas es una “nueva normalización” de la lengua que atienda a ese mensaje y cree un nuevo plural neutro distinto del actual (que es igual al masculino plural).

    Pero la cuestión es quién es el sujeto, quién normaliza la lengua, es decir, quién impone esa coherción sobre algo tan básico. Históricamente ha sido el estado a través de la escuela y los medios de comunicación.

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  • el 28 mayo, 2008 a las 11:25 am
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    Perdón, en la primera frase del comment falta un “no”, la frase correcta sería “lo que entiendo de tu post es algo así como que si NO uso tu neolingua estoy sosteniendo la violencia de género”

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  • el 29 mayo, 2008 a las 12:17 pm
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    David, se trata primero de poner en cuestión la “norma” construida desde valores androcéntricos, que refleja la arquitectura informacional y los valores asimétricos que sostienen el sistema patriarcal

    Una vez hecho el cuestionamiento, por qué no deconstruirlo a través de un uso más inclusivo.

    😉

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  • el 30 mayo, 2008 a las 6:45 pm
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    No estoy en contra de la idea de hacer un nuevo idioma. Si los estados nacionales lo crearon mediante la imposición, por qué no podrían hacerlo determinadas redes para su uso propio? De hecho esperantitas e interlingvistas es lo que han hecho…

    Pero lo que no estoy de acuerdo es con:

    a) El implícito de que el que no se una a *este* cambio determinado, una suerte de neolingua española donde simplemente no existe forma plural neutra, está sosteniendo la violencia de género.

    b) El implícito de la imposición estatal-escolar-académica-mediatica de la eliminación del actual plural neutro (que sí, es igual a la forma masculina plural). Simplemente no me gusta llamar a la movilización ese sujeto-máquina… tiene la costumbre de arrasar muchas otras cosas cuando se pone en marcha…

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  • el 1 junio, 2008 a las 8:29 pm
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    Estoy convencida de que la forma en que utilizamos el lenguaje no es casual; a mi entender, refleja el esquema de pensamiento que tenemos interiorizado, ya sea voluntaria o involuntariamente, a título individual o colectivamente. Y es un instrumento clave en la transmisión del propio modelo social aprendido o en la deconstrucción simbólica del mismo.

    Si ponemos en cuestionamiento el propio modelo, ¿cómo no vamos a hacer lo mismo con la utilización de sus instrumentos y mecanismos de socialización?

    Lo que sustenta la violencia machista es el fundamentalismo misógino, y éste, en gran medida, aflora cuando se ponen en evidencia las resistencias a cuestionarse el sistema…

    En la ideología patriarcal, la dicotomía básica mujer-hombre lleva asociada la asimetría de la valoración de cada parte; lo femenino, con frecuencia, resulta minusvalorado mientras se otorga una clara supremacía a las – supuestas – cualidades masculinas. En este sistema, el mundo se ha definido hasta ahora en masculino y al “hombre” se le ha atribuido la representación de la humanidad entera; ésto es lo que hay detrás de la utilización del masculino plural con sentido globalizador … lo que nos han “vendido” es que el valor universal masculino es algo neutral.

    Entiendo que la inercia y el automatismo cn el que nos comunicamos hace que repitamos expresiones aprendidas y que en muchas ocasiones ni siquiera nos cuestionemos lo que proyectan nuestras palabras (en el imaginario); entiendo también que hay demasiadas voces que justifican la utilización del masculino plural con sentido global por el principio de la “economía lingüística”, sobre todo ante la perspectiva de la imposición de la doble forma gramatical (queridos y queridas); ahora bien, creo que es un topicazo; desde mi punto de vista, apropiarse de la lengua y utilizarla de una manera inclusiva, no tiene que ver tanto con esas fórmulas engorrosas que nos han vendido como “políte” (os/as) sino mas bien con el reto de rehacer, repensar y casi aprender a hablar-nos de nuevo.

    Se trata de pensar otra sociedad y proyectarla a través de lo que decimos y de cómo lo hacemos 😉

    Seguimos …

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  • el 23 octubre, 2008 a las 6:18 am
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    Y por qué no pasarse directamente a otro idioma? al inglés por ejemplo… no creo, sinceramente, que el idioma sea el principal problema de la situación desigual de la mujer. ¿Joder es que no os parece bonito nuestro idioma?, con lo que me gusta a mi leerlo y escucharlo, si yo no pienso en la mujer (ni en el hombre) cuando leo las instrucciones del video o cualquier otra gilipollez.
    Creo, y perdonen mi nivel (por que hay que ver que nivel…) ,que hablar o pensar no le hace a uno malo o bueno, creo que lo que nos define son nuestras acciones, de igual forma que creo que dejar pasar primero a una mujer no es machista sino amable, más aun si se hace independientemente del género de la persona que dejas pasar. Es más, si depués de ese gesto amable lo que viene es un “¡¡abajo el patriarcado!!” piesno simplemente que es, con perdón, gilipollas, como lo es mi jefe, al que ya no le dejo pasar primero…
    Vas a tener razón con eso de que eres muy quisquillosa.

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  • el 23 octubre, 2008 a las 6:20 am
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    joder!! vaya fechas, las tendría que haber leido antes de postear, así no me vas a contestar…

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