Cuaderno de viaje II: Chios
Como os decía en el post anterior, desde Mytelene iniciamos la siguiente fase del recorrido veraniego por las islas griegas, esta vez en Ferry…
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Bueno, primero fue necesario replantearse el destino y aunque tenía ilusión en conocer la isla de Limnos, lo cierto es que después de saber que el viajecito era de 6 horas en barco, la inquietud invadió mi sueño no-consciente esa noche, así que a la mañana siguiente me dejé convencer fácilmente por el atractivo destino de Chios con sólo 3 horitas de viaje y nos quedamos con un billete abierto durante un año por si en algún momento la llamada de Limnos vuelve a aparecer.
El trayecto en barco fue maravilloso, no me cansaba de sumergir la mirada en las profundidades del agua .. qué pasada!!! … hasta mis pies [liberados gracias a unas chanclas de playa que me apropié del inventario de María] querían sumergirse, claro que con lo grande que era el ferry no hubo ni la más mínima oportunidad de dejarme llevar por esa tentación.
Me encantó el viaje en ferry; la puesta de sol coincidió cuado el barco estaba pasando entre la costa turca y la de la isla de chios …con lo que había entretenimiento para disfrutar desde ambos lados del ferry; y lo más guai es que ya estoy preparada para hacer el recorrido de las 6 horas; tengo un año para decidir cuándo.
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La primera impresión de Chios Town fue el trasiego ruidoso y algo caótico de su puerto y paseo marítimo y también el aire caliente que nos dio la bienvenida a la city. La primera noche la pasamos en un hotel cerca del puerto, una especie de bussines hotel que aunque estaba muy limpio y nuevo, no se merece que lo recomiende por lo malencarada y gilipuertas que era la mujer que nos atendió esa noche; así que ya sabeis, el Hotel Diana NO! y si aún así alguien decida aventurarse, que se blinde para experimentar la antítesis de lo que sería una política orientada a la satisfacción de la clientela.
A la mañana siguiente decidimos salir del bullicio de la town y tomamos un taxi para ir al otro lado de la isla, al oeste (apenas 25 Km); Theodoros, el taxista, resultó hablar español y nos contó algunas historias algo fantasiosas sobre sus aventuras como taxista, oficio que inició despues de estar trabajando como marino, embarcado en buques que iban a latinoamérica. Y pusimos rumbo a Lithi Beach, una pequeña villa distribuida en el pueblo-pueblo -arribita en la montaña- y su puerto – playa [en donde obviamente nos quedamos] a 1 Km hacia abajo. Un agradable sitio donde relajarse y disfrutar de no tener que hacer nada especial, salvo comer, nadar, leer, caminar, y todas las necesidades fisiológicas imaginables que apetezcan. ¡¡¡Y ahí entré en mis forty!!!
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Sin tiendas, ni discotecas, ni bancos, ni cajeros automáticos, nada de nada .. sólo playa y tavernas donde seguir comiendo fresh fish, greek salad, gyros, kebab, etc. pronto surgió la necesidad de lanzarse a la búsqueda de cash, ya que lo de pagar con tarjeta en estas pequeñas villas es algo inimaginable; pues bien, después de intentar resolverlo a través de lo que allí llamaban “banca móvil” que acudía al pueblo un día a la semana, tuvimos una estupenda excusa para ir a Pyrgi haciendo auto-stop.
Pyrgi es una de las villas importantes de la industria del caucho en Chios (al sur de la isla, en el interior) y un sito donde descubrir la admirable técnica de preparación y decoración de las fachadas de las casas, un sistema de vaciado y pintado que aún se realiza a mano sobre el cemento.
Aquí descubrí que de la resina del caucho (Mastic) se elaboran una gran variedad de productos, desde el refresco de mastic (muy parecido al seven up), jabones, cremas, chicles, pasteles, tortas dulces e incluso tratamientos médicos y que el Chios Mastic es una marca de calidad, algo así como una denominación de origen reconocida en la UE; toda una sensación, vaya que sí.
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El regreso al aeropuerto fueron los 25 Km más largos que recorrí en mucho tiempo.. ufff
cuaderno de viaje de letras e imágenes!!! Gracias por tu post, sabes que siempre es un honor tenerte entre mis textos. Nos debemos una cita para intercambiar momentos de las tan merecidas vacaciones.
Un besiño enormemente enorme….
Mom
Hola guapísima, me ha parecido una segunda entrega genial. No es por nada, pero me quedo con ganas de irme ahora mismo a hacer esa ruta tan interesante.
Un beso sórico, fotos muy chulas.
Lady Read
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