Escocia se queda en el Reino Unido

350.000 votos marcaron la diferencia del resultado del referendum escocés: 45% a favor de la independencia y 55% en contra. Escocia se queda en el Reino Unido, pero el panorama ha cambiado.

  1. Lo más evidente es la lección de democracia que ha enviado al resto de Europa, con la participación del 88% del electorado el aviso a gobernantes resuena claramente: no se puede restringir el derecho a decidir en una sociedad que se dice ‘democrática’.
  2. Emergen los intereses y deseos del 45% de la población que no pueden ser ninguneados como parte de una supuesta ‘minoría’. La oferta de mayores competencias y capacidad de auto-gobierno tendrá que cumplirse. Además, 45%-55% es un resultado muy ajustado, máxime teniendo en cuenta la campaña de ‘terror económico’ alentada desde el estatus quo unionista; 2015 está a la vuelta de la esquina, con sus procesos electorales.
  3. Las mujeres han lanzado un mensaje contundente: sabedoras del valor del voto femenino han puesto sobre la mesa la exigencia de más intervención pública para atender las necesidades de cuidados en la cotidianidad, corrigiendo el impacto de la división sexual del trabajo sobre sus vidas. Así pues, el órdago a los hombres está lanzado también -aunque, francamente, me gustaría que lo hicieran con más contundencia-

Así pues, aunque el resultado no va impulsar a corto plazo nuevos procesos constituyentes, el proceso continúa avanzando, no hay marcha atrás y significa un respaldo importante a otros procesos de empoderamiento democrático y sobre todo de consulta ciudadana, como la catalana …

Reconozco que mi deseo era poder celebrar otro resultado, que quisiera que la estrategia neoliberal del miedo y el ‘que viene el coco’ no hubiese funcionado, que la indignación colectiva se plasmara con mayor intensidad … pero sobre todo, reconozco que lo que deseo es otro modelo de sociedad y parece que tendremos que seguir haciendo camino, porque el reto no es tanto independencia sí o no, sino despatriarcalizar la sociedad para la soberanía plena

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*